lunes, 20 de agosto de 2018

LAGRIMAS EN LA MADRUGADA




Para Danielle & Kiddo

Estaba viendo mi Instagram en un café, cuando de pronto me topé con una publicación que me conmovió mucho…era una mamá muy joven, que había escrito acerca de una crisis que había tenido su pequeño hijo con autismo durante la noche…cómo no había podido dormir, desesperada tratando de calmarlo, de encontrar la manera de ayudarlo a estar tranquilo…sus palabras me remecieron…yo sabía de qué hablaba…yo había sido ella no una sino muchísimas veces…tan desesperada como ella…tan desolada como ella…los recuerdos vinieron a mi mente….como fantasmas del pasado…reales, vívidos, dolorosos aún…todavía cercanos…

Fue una de las peores épocas que vivimos con Cai…sucedió ya hace algunos años…Caetano empezó a hacer crisis en forma contínua…las crisis eran diarias…durante ellas podía ponerse violento, golpearte, morderte, jalarte los pelos…lo peor eran las noches…recuerdo el miedo que sentía cuando todo se oscurecía…pues sabía que invariablemente comenzaría todo de nuevo…enfrentarme a oscuras con la ira de Caetano…su frustración, su desesperación, su lucha interna, su angustia…todo estrellándose contra mí en la oscuridad del cuarto…confundida, sin saber cómo ni cuándo se había ido gestando todo en Cai…sin encontrar la forma de parar su sufrimiento y el mío…largas horas tratando de contenerlo hasta que el pico de su ira bajara y él se calmara, noche tras noche…

En la oscuridad del cuarto nos quedábamos él y yo…cada vez que Caetano se me acercaba para agredirme, yo no le decía nada…sólo lo llevaba a una sillita que había puesto en la habitación…y yo me sentaba al frente…innumerables veces que parecían eternas…Mientras Caetano venía una y otra vez a tratar de morderme o jalarme el pelo yo buscaba maneras de mantener el control…en medio de todo el frenesí me iba llenando de una mezcla de emociones…sentía infinita tristeza…no podía entender por qué Cai se portaba así…era como si me odiara en ese momento…si yo lo amaba…y él me amaba…cómo habíamos llegado a este punto?…por otro lado, otra parte de mí se rebelaba ante el maltrato…mi parte animal quería sencillamente reaccionar…devolver la misma violencia que recibía…dejar que mi cólera, mi impotencia y mi frustración se enfrentaran a las de él…golpearlo como era yo golpeada...pero no…yo era su madre…yo lo amaba…yo no iba a reaccionar como una bestia…la violencia nunca calmaría la violencia…Mientras sentía y pensaba todo esto mis ojos iban llenándose de lágrimas…lágrimas ardiendo sobre mis mejillas, lágrimas de angustia viva y descarnada nublando mis ojos…sentía que el mundo era un profundo hueco negro sin fondo…la más honda tristeza me invadía…mientras miraba la sombra de mi hijo frente a mí…mientras sentía su ira como una marea inmensa chocando contra las rocas…una marea fuerte, incontenible…implacable…

Entonces me iba…literalmente…mi cuerpo mecánicamente se encargaba de enfrentar y sentar en la silla  a Cai, pero al sentarme yo frente a él me imaginaba que yo no estaba allí, sino frente a un hermoso mar al atardecer...escuchando el sonido de las olas…o me imaginaba que caminaba por el campo al amanecer…mi mente se llenaba de hermosas imágenes, recuerdos, sensaciones…mi imaginación me llevaba muy lejos de allí, del cuarto, de Cai…y sólo así podía conseguir paz en medio del caos…También rezaba…yo, la agnóstica declarada y confesa, dejaba de razonar, sólo rezaba pidiendo serenidad…pues me sentía como cogida de un frágil hilo de estabilidad y de cordura que sentía se podía romper en cualquier momento…

Y luego de algunas horas ,que yo sentía eternas, Cai se calmaba…las oleadas de ira amainaban…con el cansancio llegaba la calma…entonces yo me acercaba por fin a él, agotado en su silla, cansado de luchar contra mí y contra sí mismo, sus ojos cerrándose por el sueño…lo abrazaba, lo llevaba a su cama y finalmente ya avanzada la madrugada podíamos dormir…rendidos él y yo…así cada noche durante meses interminables…sintiéndome profundamente sola…sin saber qué hacer…ni hablarlo con nadie…

Mientras tomaba mi taza de café no podía dejar de mirar la publicación de esta joven mamá en el celular frente a mí…me la imaginaba así como yo…frente a una taza de café, tratando de recobrar las energías, tratando de recomponerse de la angustiosa y agotadora noche, escribiendo quizás para sentirse menos sola, para ahuyentar a los fantasmas, para olvidar lo vivido, para escapar un rato, para recobrar la cordura, la paz, la calma…para sobrevivir, como yo…No nos conocemos…no sé ni siquiera su nombre, ni el de su pequeño…vivimos en países diferentes, con vidas diferentes…pero leyendo lo que había escrito podía sentir como propios todos aquellos sentimientos encontrados que me revelaban sus palabras…mi alma entendía el lenguaje de la suya…

Dejé el café a un lado y empecé a escribirle: “Querida Danielle…tus palabras me han conmovido profundamente…yo he estado en tu lugar tantas veces…sintiéndome sola, sin saber qué hacer…pero eventualmente todo pasará y las cosas mejorarán…siempre recuerda: NO ESTÁS SOLA…un abrazo inmenso para ti y para Kiddo”…

Espero que mis palabras hayan podido ayudar a Danielle…haberla confortado, haberle dado fuerzas, esperanza…quizás el sólo hecho de saber que alguien desde el otro extremo del mundo ha pasado o pasa por lo mismo que tú es más que suficiente para reanimar el espíritu y fortalecer el alma…

Me hubiera gustado contarle como las noches ahora son muy distintas aquí en casa con Cai…usualmente son el momento más bonito del día…cuando Caetano ya cansado me dice: “Mamá ven”…me toma de la mano, me hace meterme a la cama para dormir con él, y mientras nos miramos a los ojos en la oscuridad se va quedando dormido…es así Danielle…todo lo malo pasa…y viene de nuevo la calma…ten fé…siempre…


martes, 3 de abril de 2018

2 DE ABRIL - DIA MUNDIAL DEL AUTISMO 2018



Una noche poco antes de que nacieras me asaltó un temor…estaba descansando con mi barriga inmensa y tú dentro de ella, y de pronto miré a tu papá y le pregunté: “y si el bebe nace con autismo, o síndrome de down?”…nos quedamos mirando largo rato…al final los dos casi a la vez dijimos que te amaríamos con la misma intensidad…no imaginé nunca que mis palabras serían casi proféticas…tal vez un presentimiento de todo lo que después iba a suceder…

Muchos años después vamos caminando por una calle tu papá y yo…estamos haciendo tiempo para recogerte de una terapia…estamos algo cansados…hemos tenido una semana de fuertes discusiones ocasionadas por todo el estrés que a veces se vive en casa…en eso me viene a la mente el recuerdo de aquella noche, y de aquella pregunta que salió de lo más profundo de mí…Paré un momento, miré a tu papá a los ojos, y le pregunté: “Si alguien te hubiera dicho que tu hijo iba a tener autismo…si alguien te hubiera dicho todo lo que iba a pasar con Caetano, todo lo que íbamos a vivir, si te hubieran dicho que iban a haber momentos sumamente angustiantes y difíciles…habrías decidido tener a tu hijo igual?”

Nos miramos como aquella noche…pero en nuestras miradas había algo más profundo…mezcla de amor, ternura, alegría, tristeza, quizás la memoria de todos estos años viviendo junto a ti…entonces tu papá me contestó: “Si me hubieran hablado solo de los síntomas, cualquiera se hubiera negado..pero ahora que conozco a Caetano, volvería a tenerlo aún sabiendo de su autismo…aún sabiendo todo lo que vendría después…y luego me preguntó: “y tú…qué harías?”…yo le contesté inmediatamente: “Yo también…claro que escogería tenerlo”…

Tu papá observó después: “hablas así porque lo conoces…pero si no lo conocieras?...por ejemplo si quisieras adoptar a un niño y en el sitio de adopción te dan a escoger a un niño regular y a otro con una discapacidad…uno al que nadie quiere adoptar…a cuál escogerías?”

Me quedé pensando un rato algo largo…tratando de ser lo más sincera posible en mi respuesta…conmigo misma y con él…estábamos sólo nosotros dos…no tenía que responder algo para quedar bien…sólo decir lo que de verdad sentía hoy por hoy…después de tanto que hemos vivido…

Yo le contesté: “Escogería al niño con discapacidad…justamente porque nadie lo quiere llevar…justamente porque me necesita…y si me describieran a Cai y todo difícil que ha sido nuestro camino juntos, lo escogería a él…por lo mismo…porque Caetano me necesitaba a mí…porque necesitaba mi amor…y mi fuerza para salir adelante…”

Así es Cai…diez mil veces…te escogería a ti entre cualquier otro niño…con los momentos tristes…y los ratos difíciles…con los problemas de conducta…con las rabietas…con el cansancio de las jornadas juntos…con la desesperanza que a veces una siente…con el miedo y la soledad…y también con los hermosos momentos que me das…con tus ocurrencias marcianas…que yo llamo “tus geniales Caetanadas”…con tu maravillosa forma de cantar…con las sonrisas y hasta carcajadas que me provocan a veces tus travesuras…con tus arranques de ternura súbita…y tus subsecuentes abrazos de oso Koala a punto de tumbar a su mamá…con tu necesidad de mi abrazo para dormir…con tu alma tan indefensa y tu manera tan sencilla de ver el mundo…con tu inocencia conmovedora…con tus ojitos tan dulces buscando mi mirada justo antes de quedarte dormido…te escogería a ti…mi precioso e inigualable Caetano…

Ayer fue el Día Mundial del Autismo…y todo el día quise sentarme a escribir estas palabras…pero pasé todo el día junto a ti…ayudando en tu salón de clases, llevándote a las terapias, sentándome contigo a hacer las tareas…y ya no hubo tiempo de hacerlo…las escribo ahora, no porque tenga que hacerlo…no por concientizar a nadie…no por celebrar nada…sino porque no sólo cada 2 de abril, sino cada día que vivo contigo pienso en todo esto…en lo difícil que puede ser todo…pero en lo hermoso que es todo también…en lo afortunada que soy al tenerte conmigo…en lo agradecida de que entre todas las posibles mamás del mundo me escogieras a mí…y ese sólo hecho me confirma que la vida a veces es mágica y sabia...nos necesitábamos…y por eso estamos juntos en este camino…

Ayer marchamos por las calles juntos de la mano…quizás no hubieron polos azules…ni globitos…ni fanfarria…pero no me imagino mejor forma de pasar un 2 de abril contigo…haciendo, acompañándote…trabajando juntos…aprendiendo juntos…

Y así será por siempre Caetano…mi compañero de ruta…mi pequeño niño mágico…mi hermoso milagro…


viernes, 15 de septiembre de 2017

TAN DEMASIADO LA NOCHE...



Tan demasiado la noche...
Tan sombra perdida, de pasos ausentes...
Bajo la lluvia de invierno todo aturde,
nada abriga...nada llena...
Hace tanto frío de pronto...
Luego el pequeño café,
las palabras y los libros...
Nada calma este vacío...
Esta noche no hay poesía,
ni alma, ni Dios...
Las palabras distantes
se pierden en la lluvia...
Los rostros difusos
no me dicen nada...
Y siento vértigo de soledad...
Sólo sé que te extraño tanto...
Al llegar, te veo...
Pequeña sombra en la penumbra,
Pasitos de duendecillo inquieto
acercándose a mí...
Tus ojos y tu sonrisa...
Mariposas de colores...
Pequeñas luciérnagas en la oscuridad...
Te veo...pequeño entre mis brazos,
Bello y callado milagro...
Y de pronto, hay luz de nuevo,
y abrigo en mi alma...
De pronto creo en Dios...
Afuera quedan el invierno y la soledad,
Afuera la noche y sus fantasmas...
Te duermes a mi lado,
Y vuelvo a tener paz... 



viernes, 26 de mayo de 2017

EXPLICACIONES A UNA EXTRAÑA




Hace un ratito hicimos un alto en las actividades diarias...y como Cai tenía hambre, nos fuimos a la bodega por unas papitas...había mucha gente, y Cai andaba corriendo de aquí para allá...mientras tanto una señora que estaba a mi lado se lo quedó mirando...Cai se puso muy movido, así que lo traje junto a mí...todavía no nos atendían...la señora lo vuelve a mirar y luego me dice: "movido su hijito...cuántos años tieneee?"...le digo: "nueve"...lo sigue mirando con más insistencia, y me dice:" y...va al colegioooo???"...

Muchas veces cuando he contestado a preguntas por el estilo, eso ha dado pie a que la curiosidad de mi interlocutor (a) no quede satisfecha y me han seguido haciendo preguntas...para luego terminar hablando de la condición de Caetano...y seguir respondiendo más y más preguntas...la última vez que sucedió algo parecido íbamos en un bus y la señora de al lado, que insistentemente me interrogaba, al yo hablarle del autismo de Caetano comenzó a hablar sobre los niños con autismo como si conociera del tema y a tratar a Cai con demasiada condescendencia, y todo eso finalmente terminó irritando a Cai...que no puede hablar más que palabritas, pero bien que entiende todo y no le gusta que hablen acerca de él de esa manera...y sobretodo una perfecta extraña...así que delante mío tenía a esta señora entrometida preguntándome cosas...y definitivamente no iba a cometer el mismo error dos veces...no tenía absolutamente ninguna gana de darle ninguna explicación y por otro lado tampoco era mi obligación hacerlo así que sin prestarle mucha atención le contesté simplemente: "NO"...

La señora seguía parada allí...y ahora me miraba fijamente a mí...me imagino que esperaba una respuesta mejor...se hizo un silencio incómodo...pensé que se iba a dar cuenta de que no tenía ganas de contestarle su pregunta...pero desubicada me preguntó de nuevo: "NO VA AL COLEGIOOOO???"...

Suficiente...la miré fijamente a los ojos...tenía muchísimas ganas de decirle: "y a usted qué le importa?"...pero en vez de eso, respiré profundamente para armarme de paciencia, puse una sonrisa forzada de oreja a oreja y le dije con la voz firme: "NO"...sin dejar de sonreir y de mirarla...luego volteé mi cara y no la miré más...eso bastó...la señora se alejó de nosotros y se puso a esperar a que la atendieran al otro extremo de la bodega...
Siempre me han molestado las preguntas indiscretas y desubicadas de los desconocidos...pero desde que ocurrió lo del bus me prometí a mi misma no volver a contestar ni una sola pregunta a ningún extraño si es que no tengo ganas de hacerlo...y sobretodo no volver a incomodar a Cai con este tipo de situaciones...yo no le debo explicaciones a nadie...menos a gente que ni conozco...y creo que ya va siendo momento de que las personas aprendan a no meterse en lo que no les importa...y a respetar el derecho a la privacidad de los demás...mucho más si se trata de alguien a quien no conoces...nos falta mucho por aprender como sociedad...



miércoles, 24 de mayo de 2017

SUEÑO EN UN HOTEL


Era 1986…yo tenía alrededor de 17 años…mi mamá y yo habíamos tomado un tour para conocer Buenos Aires, Río de Janeiro y Asunción…

En Río me sucedió una algo muy curioso y extraño…era de noche y estábamos en la habitación del hotel…me acosté y como estaba cansada me quedé dormida muy pronto y profundamente; en algún momento durante mi sueño empecé a sentirme inquieta…sentía que mi cuerpo temblaba…era yo…luchando por salir de aquél…

De pronto el temblor cesó…me sentí liviana…liberada…me miré en la cama durmiendo en la habitación…estaba fuera de mi cuerpo…por un momento me asusté…pero luego empecé a sentir que unas voces angelicales cantaban, y me tranquilicé…miré hacia arriba y vi encima mío una especie de cúpula…parecida al techo de la Capilla Sixtina…llena de imágenes…toda mi vida pasaba ante mis ojos…en escenas que se sucedían unas a otras muy rápidamente…como si fueran flashbacks de mi memoria…Me quedé mirando aquellas escenas de mi nacimiento, mi infancia, mi adolescencia…ensimismada y extasiada…sin saber qué estaba pasando exactamente…

Luego me di cuenta que estaba entrando a un túnel…alrededor mío todo era oscuro…yo tenía algo de miedo…pero las voces angelicales me tranquilizaban…comencé a caminar…y al mirar al final del túnel ví una luz muy brillante…empecé a sentir la necesidad de avanzar al encuentro de aquella…cuando llegué allí me vi inundada de pronto por una sensación de bienestar…de la luz emanaba amor…un amor inconmensurable, indescriptible…yo quería quedarme allí por siempre…fundirme en ese amor tan maravilloso…estaba extasiada…quería soltar ese delgado hilo que aún me unía a mi cuerpo, mi memoria, mis recuerdos…quería abandonar mi vida humana…sentía una paz y alegría inmensas…como un viajero agotado que regresa finalmente a su casa…y lo único que quería era quedarme en esa eternidad…

Entonces escuché una voz que me dijo: “Tienes mucho por vivir…mucho por hacer todavía… aún no ha llegado tu momento…”

Apenas terminé de escuchar estas palabras cuando sentí que regresaba rápida y violentamente a mi cuerpo dormido…me desperté sobresaltada y aturdida…miré a mi alrededor…al frente mío ví un perchero con mis cosas colgadas…estaba en la habitación del hotel…todo había sido un sueño…

Pero…en realidad fue sólo un sueño?...o de verdad me encontré con lo que los humanos llamamos “Dios”?

No tengo la respuesta…nunca la tendré…pero quiero creer que así fue...sea como sea…las palabras que esa voz me dijo en aquél sueño fueron proféticas…yo era muy joven…y aún tenía tanto por qué vivir…tanto por hacer aquí…

Muchos años después nacieron mis tres hijos…Nicole, Almudena y finalmente Caetano…y con él llegué a entender por qué es que estoy aquí…entendí que todo lo que me había sucedido hasta el momento en que me dieron el diagnóstico de Cai había sido tan sólo una preparación para mi vida con él…

Mi existencia cobra sentido al fin…Ahora comprendo plenamente el mensaje de esa presencia de luz y de amor…algún día volveré a su encuentro…pero todavía no…todavía no es el momento…aún hay mucho camino por recorrer de la mano de Caetano…hay muchísimo por hacer…y muchísimo por vivir…juntos los dos…

domingo, 6 de noviembre de 2016

LA PROMESA


Tenías alrededor de 2 años…acabábamos de salir de la consulta de un médico…ante mí se desplegaba tu autismo…eran muchos los signos…pero aún todo era desconcertante y sobretodo no tenía nombre…el doctor no tuvo la valentía de hacer un diagnóstico claro…aunque era evidente…supongo que consideraba que era muy pronto para expresar sus sospechas…pero él sabía…

Antes de salir de su consulta me miró a los ojos y me dijo estas palabras: “cuida mucho a tu pequeño…dale mucho amor…”

No fueron palabras sueltas ni al azar…sabía lo que decía y por qué lo decía…le dije que sí…tratando de leer lo que sus ojos y sus palabras me querían decir…lo que en el fondo de mí ya sabía…lo que ni él ni yo nos atrevimos a nombrar en esa mañana algo fría…

Sali del consultorio contigo de la mano…con la mente confusa…y el corazón desasosegado…sintiendo el peso de la incertidumbre aplastándome…caminamos un ratito por el parque…sintiendo el pasto húmedo a nuestros pies…tratando de no pensar en nada…en eso te recostaste en la hierba y yo me recosté a tu lado, acariciando tu pelo, tu cuerpito tibio…mirándote largo rato tratando de comprender todo lo que estaba sucediendo…y mientras miraba como jugabas con las hojitas secas de pronto en mi cabeza se agolparon las palabras…mientras sentía una opresión en el pecho…te hice esta promesa en silencio, sin dejar de abrazarte:  “te prometo que nunca te voy a abandonar…siempre estaré aquí para ti…siempre te cuidaré…te ayudaré a salir adelante...estaremos juntos…haciéndole frente a todo…sea lo que sea…te amo…”

Te abracé…mientras seguías ensimismado jugando en el pasto húmedo…después te tomé de la mano y regresamos a casa…

Cuando de pronto los días se tornan grises…cuando todo se me hace muy cuesta arriba…cuando siento que no te entiendo…o que tú no me comprendes…cuando todo se hace insoportable y de pronto siento la necesidad de salir corriendo a buscar un poco de paz…cuando me desespero porque tú te desesperas…cuando siento que todo es demasiado…respiro hondo y te miro…tan solo te miro y vuelvo a aquella mañana en el parque…y a la promesa que te hice…y vuelvo a tener paz…

Siempre estaré contigo…para siempre…caminaremos juntos, Caetano…







domingo, 29 de mayo de 2016

NADA ES CASUALIDAD


Creo que nada es casual.  En estos ocho años transitando por el Mundo de Caetano he llegado a ese convencimiento.  La vida no es una serie de hechos aleatorios, no suceden las cosas porque sí…creo que nacemos destinados a algo…destinados a cumplir un papel en esta vida…y entonces la vida es una sucesión de hechos que nos van preparando para cumplir nuestra misión especial en este mundo…

Había olvidado muchas cosas de mi infancia…pero hace unos días me acordé de algo muy particular…yo era una niña muy solitaria…mis momentos favoritos eran cuando estaba sola…me gustaba mucho jugar con mis muñecas…pero no jugaba a hacerles comidita, sino que jugaba a ser su profesora…dibujaba cosas en mi pequeña pizarra…y les enseñaba a mis muñecas…y así se pasaban las horas…me encantaba ese juego…

Estando ya en la universidad y sin tener las cosas muy claras en cuanto a lo que quería ser en la vida, descubrí que me gustaba mucho escribir…no sólo mi diario personal, sino cuentos…tuve una etapa hermosa en la que siendo alumna de un taller de literatura escribí muchas historias...fue una linda etapa…y eso se combinó con el amor a las letras y a las artes…a los libros…a la literatura…a las películas…aunque nunca ejercí mi carrera que era Periodismo creo que todo lo que aprendí en mi vida universitaria me preparó para poder tener la mente abierta, la sensibilidad y el entendimiento necesarios para dedicarme a criar a Caetano y a entender el trastorno del autismo…si no hubiera aprendido a narrar historias, no habría sido posible escribir el blog de Caetano…no podría ser lo que soy ahora…la cronista de sus historias…historias que ayudan a muchas madres y familias con niños dentro del Espectro del Autismo…

Volviendo a mi juego de ser profesora…la vida se encargó de que se convirtiera en realidad…tuve una hija, mi hermosa Nicole…me divorcié y tuve que ponerme a trabajar inmediatamente…pero como dije antes no ejercí mi carrera…aunque se me presentaron oportunidades, no las tomé…después de muchos periplos terminé dedicándome a ser profesora de inglés…ser profesora me dio disciplina, método, orden. constancia, paciencia, perseverancia…aprendí a enseñar las cosas con claridad…a establecer objetivos de trabajo…a adaptar contenidos…y tantas cosas más…y me di cuenta de que podía hacerlo bien y que me gustaba enseñar y aprender…pero ni me imaginaba lo que iba a pasar unos años después…

Cuando nacen Almudena y Caetano decidí abandonar mi trabajo de profesora para dedicarme a criarlos…pero cuando descubrimos el trastorno de Cai comenzó una nueva etapa en mi vida…tenía que comprender y aprender todo sobre el autismo…y sobretodo aprender cómo ayudar a Cai, como enseñarle…y me convertí en la madre-profesora que ahora soy…soy la profesora de Caetano…porque la vida me lo tenía reservado…esa es mi misión en esta vida…no sólo ser la cronista de su vida e historias…sino la que le va a enseñar el mundo y a transmitirle conocimientos…me encanta entrar a las librerías y ver todo lo que hay…libros de enseñanza, rompecabezas, materiales de trabajo…puedo pasar en estos sitios mucho rato viéndolo todo…imaginando cómo puedo usar todo esto con Caetano…me gusta plantearme programas y objetivos semanales…y trabajarlos después con él…enseñarle a escribir, dibujar, colorear…enseñarle palabras, figuras…y tantas cosas más…a veces cuando las cosas no van bien…cuando siento que no avanzamos me frustro…pero luego replanteo mis objetivos, mi metodología…me doy cuenta de los errores y vuelvo a intentarlo de otra manera…siempre buscando nuevas rutas y formas para que siga aprendiendo…hay noches en que los problemas de su enseñanza no me dejan dormir…no cuento ovejas para conciliar el sueño…me duermo luego de mucho rato…pensando en nuevas ideas para aplicar a la hora de trabajar con Caetano…

No es fácil…a veces Cai me puede hacer las cosas muy complicadas…a veces todo parece muy cuesta arriba…pero recuerdo que él cuenta conmigo…recuerdo que yo le prometí que iba a enseñarle a leer y escribir…y que ese es el camino…puede ser un camino lleno de baches y obstáculos a veces…un camino escarpado y sinuoso…definitivamente no es una carretera recta y asfaltada…nadie dijo que iba a ser fácil…pero cada vez que Cai aprende algo nuevo, me siento tan orgullosa de él y tan feliz por sus logros…eso me llena de energías para seguir…


Finalmente entiendo ahora, a mis cuarenta y siete años…después de tantas cosas vividas…que todo lo que me ha sucedido hasta ahora me ha servido de aprendizaje…creo que un poder superior así lo decidió…la vida me preparó para ser la compañera de Caetano…madre, profesora, compañera de ruta…y estoy feliz y agradecida por tener el honor de haber sido escogida para esta misión tan hermosa y especial…sigo aprendiendo…Cai me sigue enseñando nuevas cosas cada día…y Caetano también sigue aprendiendo…los dos seguimos avanzando…