martes, 15 de febrero de 2022

CARTA A MÍ MISMA

 

Hoy viniste a mi mente…han pasado tantos años…todavía te puedo ver delante de la computadora tipeando la palabra AUTISMO…buscando el extremo del hilo de la madeja que te permitiese desenredar y entenderlo todo…confundida…sintiendo que todo era demasiado vasto, demasiado difícil…incomprensible…

Te veo dejando a Caetano en la terapia…y caminando por las calles haciendo tiempo para recogerlo, con tu laptop a cuestas, buscando un café donde sentarte a escribir y a llorar un poco…sintiéndote perdida y sola…

No te angusties tanto…lo que parece un mar revuelto poco a poco, con los años, se irá calmando…

No intentes saberlo todo…irás aprendiendo y comprendiendo día con día…no te estreses por conseguir la mayor cantidad de terapias posibles, ni las mejores…puedes hacer incontables viajes de un extremo a otro de la ciudad, en busca de los mejores profesionales que vean a Cai…creyendo que después de tantos viajes llegarás al final del arco iris…pero no será así…serán muchos años buscando y buscando hasta que después de mucho tiempo y mucho andar te darás cuenta de que lo más importante de todo esto estaba fundamentalmente dentro de ti…

Entenderás que lo más importante es acompañarlo, entenderlo, disfrutar de los momentos juntos…y que tú serás fundamental en su vida…al principio te sentirás desesperada y sentirás que los años pasan y no hay avances…tranquila…Caetano va a aprender muchas cosas en estos años por venir…pero cada cosa sucederá a su debido tiempo…aprenderás que no hay apuro…y que no se trata de tus tiempos, sino de los tiempos de Caetano…sólo sé perseverante…sé constante…no te rindas…

Deja de sentirte mala madre, y de culparte por lo que hiciste mal o no hiciste…o por el tiempo que perdiste…hiciste lo mejor que pudiste, y seguirás haciéndolo…y eso es suficiente…te costará entenderlo y dejar la carga pesada y negativa detrás…pero lo harás…y harás las paces contigo misma…

Aprenderás que tu hijo es perfecto y maravilloso tal cual es…aprenderás a apreciar todos los talentos y habilidades de tu hijo…habrán días difíciles en los que te sentirás que no puedes más, pero habrán muchos otros días en que sentirás alegría y esperanza…verás a Caetano y sonreirás…te alegrarás con cada palabra, cada logro, cada ocurrencia de Cai, y te sentirás absolutamente afortunada y feliz…agradecida con la vida por tener la suerte de ser su mamá…

Así que déjame abrazarte un ratito…si quieres llora un poco…hoy es un mal día…mañana te levantarás de nuevo…cada día es una oportunidad de empezar todo de nuevo…un nuevo día para intentarlo…de eso se trata querida amiga…te acompaño con tu café…no estás sola…estoy aquí para escucharte y darte ánimos…vendrán tiempos hermosos…ten paciencia, ten fé…sonríe…la vida te depara muchas cosas bellas…

miércoles, 17 de junio de 2020

INCENDIO AL AMANECER


Era la madrugada del viernes...Eduardo y yo estábamos profundamente dormidos...a eso de las 4:30 am nos despertamos sobresaltados por un golpe estruendoso...pensamos que seguro se trataba de un temblor...parecía que había cesado  así que nos fuimos de nuevo a la cama...pero el ruido empezó de nuevo...cosas que se movían, golpes, un hombre gritando...saltamos fuera de la cama...Eduardo salió al pasadizo a ver qué pasaba...ERA UN INCENDIO en el edificio que está al lado de nuestro pequeño departamento!!! En el último piso, que está junto a nosotros, un depósito ardía en llamas...adentro del edificio había un hombre...pidiendo ayuda a gritos...no podía salir de allí...al parecer no tenía llave...

Eduardo lo ayudó a trepar por el muro que nos separa, y el hombre pudo escapar por nuestra escalera y finalmente salir a la calle...nerviosos y todavía desconcertados corrimos a despertar a los chicos...en el desconcierto y el caos no nos poníamos de acuerdo sobre nada...además no teníamos nada a mano...no encontrábamos las mascarillas...ni las casacas...había que apurarse pues el humo podía propagarse rápidamente...finalmente salimos con lo que pudimos...los chicos y yo sin mascarillas...los pijamas puestos...

La calle estaba llena de personas, entre bomberos y policías...las llamas del incendio ardían inmensas y amenazantes...los bomberos hacían su labor...mientras todo esto pasaba yo me moría de miedo...allí estábamos en plena cuarentena...sin mascarillas, sin protección alguna...en medio de tanta gente...en plena calle...una pesadilla hecha realidad...abracé a Almu y Cai...mi mano aferrada a la mano de Caetano...tenía miedo de que saliera corriendo...mi mamá y su pareja ( que viven en el piso que está debajo de nosotros) nos pasaron unas mascarillas...Caetano no quería usar la mascarilla...se la sacaba a cada rato...y yo se la ponía de nuevo...empezaba a impacientarse, y había que tranquilizarlo...cómo explicarle lo que estaba sucediendo?...felizmente pude encontrar las palabras necesarias para explicarle lo que pasaba con claridad y que entendiera por qué no debía quitarse la mascarilla...y se tranquilizó...

El tiempo pasaba, y seguíamos sin poder entrar a nuestra casa...hacía frío...decidimos dar una vuelta para entretener a Cai...era la primera vez que los chicos salían desde que comenzó la cuarentena...la primera vez que veían la calle en tres meses!!! Nunca voy a olvidar la carita de Caetano...sus ojos bien abiertos, mirándolo todo con asombro...dando saltos de alegría...antes del coronavirus salíamos mucho a caminar con él...Cai nos jalaba...quería ir al parque...como tantas veces antes de esta cuarentena...pero decidimos mejor regresar...

Poco después, casi al amanecer nos dijeron que podíamos entrar a nuestro departamento...acostamos a los chicos...nos echamos para dormir un poco antes de que empezara el día...pero yo ya no pude conciliar el sueño...

Me quedé pensando en las ironías de la vida...tres meses en casa, teniendo todos los cuidados para no salir a la calle...para que nadie aquí en casa se contagiara...sintiendo que mi hogar era un lugar seguro...y en un segundo toda tu red de seguridad hecha pedazos...así sin más...de pronto el miedo...la vulnerabilidad...darte cuenta lo frágiles que somos...lo frágil que es esta vida...ponerte por un angustioso momento en los zapatos de tantas otras personas que podrían estar viviendo verdaderos dramas en ese preciso instante...dramas de verdad...personas enfermas luchando por su vida...personas que mueren...personas que pierden a sus seres queridos...

Entendí más que nunca que lo importante es el presente...este minuto en que escribo...este minuto en que estamos juntos...mi familia y yo...entendí que lo único que en verdad importa es que estamos bien...tenemos un techo donde abrigarnos...tenemos salud...tenemos comida...tenemos vida...las cosas buenas hay que disfrutarlas...y las cosas malas olvidarlas...dejarlas atrás...esta vida es fugaz...y hay que vivirla intensamente...como si cada día fuese el último...

Nada más importa...

(Escrito el 15 de junio del 2020)




domingo, 15 de septiembre de 2019

RUTA EQUIVOCADA

Foto: larepublica.pe


Era de mañana…Caetano y yo teníamos que llegar al centro donde estudia…yo estaba apurada porque andaba algo retrasada y quería llegar a tiempo…así que salimos a la calle a toda prisa a tomar un taxi…siempre le pido al conductor que vaya por la playa…es nuestra ruta habitual…Paré a un primer taxista…nos dijo que la Costa Verde estaba cerrada por los Juegos Panamericanos…dudando decidí parar a otro…le expliqué al taxista mi ruta y le pregunté qué sabía de lo de la Costa Verde…me dijo que creía que el cierre no afectaba al tramo por el que teníamos que ir…así que nos dirigimos hacia el circuito de playas…

Para estar seguros…me puse a buscar en Google información sobre el cierre de la vía…me distraje por eso y no me dí cuenta de que el taxista había tomado una ruta distinta a la que tomo habitualmente para llegar a la playa…

Me empecé a preocupar…los minutos seguían corriendo…andaba más tarde que nunca…y más lejos que nunca de mi destino…

Luego de interminables minutos y de parar en muchísimos semáforos llegamos a la primera ruta de acceso a la Costa Verde…sólo para encontrarnos con unos amables policías que nos dijeron que la Bajada Balta estaba cerrada…así que tuvimos que seguir buscando otra vía de acceso a la playa…pero fue en vano…todas las rutas de acceso estaban cerradas…imposible llegar hasta allí…así que tuvimos que tomar otra ruta para llegar hasta el centro, que estaba en San Miguel…

A esas alturas yo ya estaba super atrasada…íbamos a llegar tardísimo con Cai, tendríamos que pedir una boleta de tardanza…eso me tenía tensa…además estaba esperando la reacción del taxista…esperaba que se impacientara y se molestara por tantos inconvenientes y por hacerlo perder así su tiempo…esperaba que comenzara a fastidiar o renegar…o tal vez a decirme que iba a subir su tarifa…pero no pasó nada…el taxista seguía tranquilo…con una sonrisa en su cara…me dijo que no me preocupara…que él me llevaba a mi destino por la tarifa pactada…y así, en medio del tráfico y del caos del momento, me dí cuenta de que no tenía caso ponerme nerviosa por la demora…no se podía hacer nada…sólo tomar las cosas con filosofía y buen humor…entonces saqué las preocupaciones de mi cabeza y empecé a escuchar al taxista…tenía buen ánimo y al parecer era buen conversador…

Me preguntó sobre Caetano…al saber que Cai tenía autismo, su reacción fue de mucha ternura…me contó que su esposa era psicóloga…y por eso él se sentía muy cerca a los niños como Cai…

Me contó de su infancia…de cómo vivió con un padre sin saber por años que no era su padre biológico…de cómo ya de grande se enteró de la verdad…me dijo que nunca se animó a buscar a su verdadero padre en Japón…aún sabiendo dónde vivía…y que seguramente él ya habría muerto…

Me contó que de adolescente había sido parte de una banda de delincuentes muy conocida y temida en Lima…y de cómo su hermano un día, desesperado, lo abrazó y le explicó que la razón de tantos años de dureza hacia él era porque lo amaba, y no quería que terminara mal…y que eso bastó para que se alejara de la banda de delincuentes y buscara trabajo…No fue fácil…mucha gente le dio la espalda…pero finalmente encontró a alguien que lo apoyó y creyó en él…y por muchos años estuvo trabajando para esta persona…trabajando en la cocina de un restaurante, aprendiendo…creciendo…

Yo a esas alturas estaba totalmente fascinada por su historia…ya ni me preocupaba por ver la hora en el celular…en un punto de nuestra conversación, el taxista me mira fijamente por el espejo retrovisor y me dice: “todo pasa por algo”…

Casi a punto de llegar le digo: “Tu vida es increíble…creo que tendrías que escribir un libro sobre ella…”

Se me quedó mirando…diría que tal vez pensando en mis palabras…y luego sonrió enigmáticamente…habíamos llegado al centro…Cai y yo estábamos una hora tarde…pero no importaba…no había sido tiempo perdido…sino ganado…fue una hermosa conversación con mi amigo del volante…yo había salido llena de estrés de la casa…con miles de preocupaciones…pero escucharlo a él me hizo olvidarme de todo, sonreir, dejar de centrarme en mis problemas…y no sé por qué pero creo que él necesitaba abrirse con alguien…contar su historia…y tal vez así liberarse de su pesada carga…de tantos recuerdos callados y enterrados en su memoria…que nuestros caminos confluyeran esa mañana no fue casual…

Antes de bajar del taxi, le deseé lo mejor para su vida…y él me deseó lo mejor para la mía…a pesar de la demora, llegué al centro con una sonrisa en los labios, con el alma contenta y agradecida…reflexionando cómo lo que parecía a simple vista la ruta equivocada se convirtió de repente en la ruta correcta para ambos…en cómo el destino muchas veces pone en nuestro camino a las personas que necesitamos y que nos necesitan…entré con Cai por la puerta del centro…en mi mente resonando todavía las palabras de mi amigo taxista:
TODO PASA POR ALGO…


viernes, 30 de agosto de 2019

PARA TI HE CREADO UN MUNDO...



Para ti…
He creado un mundo
donde no importan las palabras…
Un mundo de canciones…
De cosquillas…de risas…
De abrazos…de besos…
De hermosos silencios…
De miradas cómplices…
De notas y compases musicales
Que se escuchan con los ojos cerrados…
Un mundo sin prisas…
Donde nuestro paso es lento y tranquilo…
Donde no existe el pasado ni el futuro…
Sólo este presente encantado…
Este presente contigo…
Este instante en que te beso…te abrazo y te siento…
Felices…vivos…juntos…
En este mundo infinito
que es de los dos…
Refugio de nuestras almas…
Mar de calma…
Rincón de paz…

(Escrito el 23/06/2019)




jueves, 29 de agosto de 2019

LA GUARIDA DE CAI



Voy a despertar a Cai…Almu ya hace rato que ha partido rumbo al colegio…prendo la tele y me siento junto a él…en eso Caetano me empieza a jalar y no para hasta hacerme subir por las escaleras del camarote y me lleva a la cama de Almudena…le encanta subir y descansar allí…está feliz…Me imagino que está tan contento no sólo por estar allí, sino porque mamá está con él…me mira como diciéndome:  “mami, mira el sitio que he descubierto…te gusta? Es muy divertido…nos quedamos un rato aquí?”

Me mira y me sonríe…sabiendo que estamos haciendo una travesura…se acuesta a mi lado, lo abrazo y nos quedamos largo rato así…no me deja bajar…tenemos que desayunar, pero no importa…el desayuno puede esperar…el mundo entero puede esperar…es lindo estar allí en las alturas…contentos los dos en la guarida de Cai…

(Escrito el 22/01/2019)

lunes, 20 de agosto de 2018

LAGRIMAS EN LA MADRUGADA




Para Danielle & Kiddo

Estaba viendo mi Instagram en un café, cuando de pronto me topé con una publicación que me conmovió mucho…era una mamá muy joven, que había escrito acerca de una crisis que había tenido su pequeño hijo con autismo durante la noche…cómo no había podido dormir, desesperada tratando de calmarlo, de encontrar la manera de ayudarlo a estar tranquilo…sus palabras me remecieron…yo sabía de qué hablaba…yo había sido ella no una sino muchísimas veces…tan desesperada como ella…tan desolada como ella…los recuerdos vinieron a mi mente….como fantasmas del pasado…reales, vívidos, dolorosos aún…todavía cercanos…

Fue una de las peores épocas que vivimos con Cai…sucedió ya hace algunos años…Caetano empezó a hacer crisis en forma contínua…las crisis eran diarias…durante ellas podía ponerse violento, golpearte, morderte, jalarte los pelos…lo peor eran las noches…recuerdo el miedo que sentía cuando todo se oscurecía…pues sabía que invariablemente comenzaría todo de nuevo…enfrentarme a oscuras con la ira de Caetano…su frustración, su desesperación, su lucha interna, su angustia…todo estrellándose contra mí en la oscuridad del cuarto…confundida, sin saber cómo ni cuándo se había ido gestando todo en Cai…sin encontrar la forma de parar su sufrimiento y el mío…largas horas tratando de contenerlo hasta que el pico de su ira bajara y él se calmara, noche tras noche…

En la oscuridad del cuarto nos quedábamos él y yo…cada vez que Caetano se me acercaba para agredirme, yo no le decía nada…sólo lo llevaba a una sillita que había puesto en la habitación…y yo me sentaba al frente…innumerables veces que parecían eternas…Mientras Caetano venía una y otra vez a tratar de morderme o jalarme el pelo yo buscaba maneras de mantener el control…en medio de todo el frenesí me iba llenando de una mezcla de emociones…sentía infinita tristeza…no podía entender por qué Cai se portaba así…era como si me odiara en ese momento…si yo lo amaba…y él me amaba…cómo habíamos llegado a este punto?…por otro lado, otra parte de mí se rebelaba ante el maltrato…mi parte animal quería sencillamente reaccionar…devolver la misma violencia que recibía…dejar que mi cólera, mi impotencia y mi frustración se enfrentaran a las de él…golpearlo como era yo golpeada...pero no…yo era su madre…yo lo amaba…yo no iba a reaccionar como una bestia…la violencia nunca calmaría la violencia…Mientras sentía y pensaba todo esto mis ojos iban llenándose de lágrimas…lágrimas ardiendo sobre mis mejillas, lágrimas de angustia viva y descarnada nublando mis ojos…sentía que el mundo era un profundo hueco negro sin fondo…la más honda tristeza me invadía…mientras miraba la sombra de mi hijo frente a mí…mientras sentía su ira como una marea inmensa chocando contra las rocas…una marea fuerte, incontenible…implacable…

Entonces me iba…literalmente…mi cuerpo mecánicamente se encargaba de enfrentar y sentar en la silla  a Cai, pero al sentarme yo frente a él me imaginaba que yo no estaba allí, sino frente a un hermoso mar al atardecer...escuchando el sonido de las olas…o me imaginaba que caminaba por el campo al amanecer…mi mente se llenaba de hermosas imágenes, recuerdos, sensaciones…mi imaginación me llevaba muy lejos de allí, del cuarto, de Cai…y sólo así podía conseguir paz en medio del caos…También rezaba…yo, la agnóstica declarada y confesa, dejaba de razonar, sólo rezaba pidiendo serenidad…pues me sentía como cogida de un frágil hilo de estabilidad y de cordura que sentía se podía romper en cualquier momento…

Y luego de algunas horas ,que yo sentía eternas, Cai se calmaba…las oleadas de ira amainaban…con el cansancio llegaba la calma…entonces yo me acercaba por fin a él, agotado en su silla, cansado de luchar contra mí y contra sí mismo, sus ojos cerrándose por el sueño…lo abrazaba, lo llevaba a su cama y finalmente ya avanzada la madrugada podíamos dormir…rendidos él y yo…así cada noche durante meses interminables…sintiéndome profundamente sola…sin saber qué hacer…ni hablarlo con nadie…

Mientras tomaba mi taza de café no podía dejar de mirar la publicación de esta joven mamá en el celular frente a mí…me la imaginaba así como yo…frente a una taza de café, tratando de recobrar las energías, tratando de recomponerse de la angustiosa y agotadora noche, escribiendo quizás para sentirse menos sola, para ahuyentar a los fantasmas, para olvidar lo vivido, para escapar un rato, para recobrar la cordura, la paz, la calma…para sobrevivir, como yo…No nos conocemos…no sé ni siquiera su nombre, ni el de su pequeño…vivimos en países diferentes, con vidas diferentes…pero leyendo lo que había escrito podía sentir como propios todos aquellos sentimientos encontrados que me revelaban sus palabras…mi alma entendía el lenguaje de la suya…

Dejé el café a un lado y empecé a escribirle: “Querida Danielle…tus palabras me han conmovido profundamente…yo he estado en tu lugar tantas veces…sintiéndome sola, sin saber qué hacer…pero eventualmente todo pasará y las cosas mejorarán…siempre recuerda: NO ESTÁS SOLA…un abrazo inmenso para ti y para Kiddo”…

Espero que mis palabras hayan podido ayudar a Danielle…haberla confortado, haberle dado fuerzas, esperanza…quizás el sólo hecho de saber que alguien desde el otro extremo del mundo ha pasado o pasa por lo mismo que tú es más que suficiente para reanimar el espíritu y fortalecer el alma…

Me hubiera gustado contarle como las noches ahora son muy distintas aquí en casa con Cai…usualmente son el momento más bonito del día…cuando Caetano ya cansado me dice: “Mamá ven”…me toma de la mano, me hace meterme a la cama para dormir con él, y mientras nos miramos a los ojos en la oscuridad se va quedando dormido…es así Danielle…todo lo malo pasa…y viene de nuevo la calma…ten fé…siempre…


martes, 3 de abril de 2018

2 DE ABRIL - DIA MUNDIAL DEL AUTISMO 2018



Una noche poco antes de que nacieras me asaltó un temor…estaba descansando con mi barriga inmensa y tú dentro de ella, y de pronto miré a tu papá y le pregunté: “y si el bebe nace con autismo, o síndrome de down?”…nos quedamos mirando largo rato…al final los dos casi a la vez dijimos que te amaríamos con la misma intensidad…no imaginé nunca que mis palabras serían casi proféticas…tal vez un presentimiento de todo lo que después iba a suceder…

Muchos años después vamos caminando por una calle tu papá y yo…estamos haciendo tiempo para recogerte de una terapia…estamos algo cansados…hemos tenido una semana de fuertes discusiones ocasionadas por todo el estrés que a veces se vive en casa…en eso me viene a la mente el recuerdo de aquella noche, y de aquella pregunta que salió de lo más profundo de mí…Paré un momento, miré a tu papá a los ojos, y le pregunté: “Si alguien te hubiera dicho que tu hijo iba a tener autismo…si alguien te hubiera dicho todo lo que iba a pasar con Caetano, todo lo que íbamos a vivir, si te hubieran dicho que iban a haber momentos sumamente angustiantes y difíciles…habrías decidido tener a tu hijo igual?”

Nos miramos como aquella noche…pero en nuestras miradas había algo más profundo…mezcla de amor, ternura, alegría, tristeza, quizás la memoria de todos estos años viviendo junto a ti…entonces tu papá me contestó: “Si me hubieran hablado solo de los síntomas, cualquiera se hubiera negado..pero ahora que conozco a Caetano, volvería a tenerlo aún sabiendo de su autismo…aún sabiendo todo lo que vendría después…y luego me preguntó: “y tú…qué harías?”…yo le contesté inmediatamente: “Yo también…claro que escogería tenerlo”…

Tu papá observó después: “hablas así porque lo conoces…pero si no lo conocieras?...por ejemplo si quisieras adoptar a un niño y en el sitio de adopción te dan a escoger a un niño regular y a otro con una discapacidad…uno al que nadie quiere adoptar…a cuál escogerías?”

Me quedé pensando un rato algo largo…tratando de ser lo más sincera posible en mi respuesta…conmigo misma y con él…estábamos sólo nosotros dos…no tenía que responder algo para quedar bien…sólo decir lo que de verdad sentía hoy por hoy…después de tanto que hemos vivido…

Yo le contesté: “Escogería al niño con discapacidad…justamente porque nadie lo quiere llevar…justamente porque me necesita…y si me describieran a Cai y todo difícil que ha sido nuestro camino juntos, lo escogería a él…por lo mismo…porque Caetano me necesitaba a mí…porque necesitaba mi amor…y mi fuerza para salir adelante…”

Así es Cai…diez mil veces…te escogería a ti entre cualquier otro niño…con los momentos tristes…y los ratos difíciles…con los problemas de conducta…con las rabietas…con el cansancio de las jornadas juntos…con la desesperanza que a veces una siente…con el miedo y la soledad…y también con los hermosos momentos que me das…con tus ocurrencias marcianas…que yo llamo “tus geniales Caetanadas”…con tu maravillosa forma de cantar…con las sonrisas y hasta carcajadas que me provocan a veces tus travesuras…con tus arranques de ternura súbita…y tus subsecuentes abrazos de oso Koala a punto de tumbar a su mamá…con tu necesidad de mi abrazo para dormir…con tu alma tan indefensa y tu manera tan sencilla de ver el mundo…con tu inocencia conmovedora…con tus ojitos tan dulces buscando mi mirada justo antes de quedarte dormido…te escogería a ti…mi precioso e inigualable Caetano…

Ayer fue el Día Mundial del Autismo…y todo el día quise sentarme a escribir estas palabras…pero pasé todo el día junto a ti…ayudando en tu salón de clases, llevándote a las terapias, sentándome contigo a hacer las tareas…y ya no hubo tiempo de hacerlo…las escribo ahora, no porque tenga que hacerlo…no por concientizar a nadie…no por celebrar nada…sino porque no sólo cada 2 de abril, sino cada día que vivo contigo pienso en todo esto…en lo difícil que puede ser todo…pero en lo hermoso que es todo también…en lo afortunada que soy al tenerte conmigo…en lo agradecida de que entre todas las posibles mamás del mundo me escogieras a mí…y ese sólo hecho me confirma que la vida a veces es mágica y sabia...nos necesitábamos…y por eso estamos juntos en este camino…

Ayer marchamos por las calles juntos de la mano…quizás no hubieron polos azules…ni globitos…ni fanfarria…pero no me imagino mejor forma de pasar un 2 de abril contigo…haciendo, acompañándote…trabajando juntos…aprendiendo juntos…

Y así será por siempre Caetano…mi compañero de ruta…mi pequeño niño mágico…mi hermoso milagro…