Tanto caminar por sendas oscuras,
desesperanzadas…tanto llanto…para al final llegar a este puerto y darme cuenta
de que todo es tan simple…parar la búsqueda, parar de esperar…agarrarte de la
mano y caminar por el sendero…sentarnos a ver el mar…mirarte a los ojos y ver
lo hermoso que eres…tus gestos que me pueden hacer reir y llorar…parar a verte
un momento…capturar el tiempo…para que no se me escape nada…acariciar las ondas
de tu pelo…sin nada más que hacer…dedicarme a sentirte…a entenderte….y que el
tiempo haga lo que quiera allá afuera…mientras sigo allí…contigo…suspendidos en
un espacio solo de dos…mirando el brillo del sol de atardecer en las
olas…escuchando los murmullos del mar…maravillados de cada fulgor…envueltos por
haces de luz…cómo tardé tanto tiempo en entender que eres perfecto…que sólo se
trata de dejarme llevar por ti…por tus tiempos…callarme un poco…para escuchar
tu voz…tu voz que sólo yo escucho…tu canto que sólo yo entiendo…y sentir
calientito en mi pecho…sentir abrigo…reposo para mi alma por fin…abrir mi
corazón a este maravilloso tiempo de mariposas blancas…de amor…de felicidad…de
paz…mientras te abrazo despacito…mientras sonrio y sonríes…con tu cabecita en
mi hombro…sin pensar en mañanas…sólo este mágico presente…nada más…
Este blog lo abrí cuando a mi hijo menor, Caetano, le diagnosticaron TEA (Trastorno de Espectro Autista); aquí narro mis experiencias y las de mi familia desde el diagnóstico de Cai, y todo lo que pienso y siento como madre...
martes, 5 de mayo de 2015
domingo, 15 de marzo de 2015
UN LOBO CON PIEL DE OVEJA
Cuando eres la madre de un niño con autismo, llega
el momento en que tarde o temprano tienes que enfrentarte cara a cara con la discriminación…y no una
sino incontables veces…puede presentarse de muchas formas…a veces puede mostrarse
desfachatada y abiertamente, pero a veces se disfraza…se da de una forma muy
sutil, algo que a primera vista puede parecer muy inocente o bien
intencionado…es un lobo con piel de oveja…un lobo agazapado, taimado, pero que
si tienes la agudeza y percepción suficientes, cosa que es muy fácil cuando se
ha venido enfrentando este tipo de situaciones desde hace tiempo, logras
identificar con claridad y rapidez…pues a una el instinto no la engaña…a ese
lobo disfrazado siempre se le ven los pies…
Hace poco tuve uno de estos desafortunados
encuentros con la discriminación. Mi esposo y yo habíamos inscrito a Almudena y
a Caetano en un curso de natación para este verano. Una de las profesoras conocía a Caetano, y
tenía mucha llegada con él, así que a petición de ella misma, inscribimos a
Caetano en su horario. El primer día de
clases, Eduardo y yo estábamos sentados a un lado de la piscina junto al grupo
de Cai, por si se presentaba algún problema con él…en eso vino un señor que nos
dijo que no podíamos estar sentados allí…nos teníamos que ir al segundo piso…yo
le expliqué que mi hijo tenía autismo, y que estábamos allí por si se
presentaba algún problema o eventualidad…inmediatamente el señor me dijo lo
siguiente: “Señora, no sé si usted está
enterada, pero hay un grupo en otro horario que es justamente para niños
especiales, tal vez le interese…” No lo
dejé continuar…con el tono más terminante del mundo le respondí
inmediatamente: “muchas gracias señor…le
agradezco el interés en mi hijo…pero nosotros lo hemos traído a este horario
para que trabaje con Miss X, y no voy a cambiar a mi hijo de horario…yo me voy
a ir arriba…pero mi esposo se queda abajo…por si mi hijo lo necesite”…el señor
no se atrevió a decirme más…y se fue por donde vino con el rabo entre las
patas…
Apenas hubo desaparecido mi esposo me regaño: “Por qué eres así?...has tratado muy mal a
ese pobre señor que sólo quería ayudarnos!”...yo le respondí: “ese señor no
quería ayudarnos…quería echar a Cai de este turno, porque no quiere a un niño
con autismo en el grupo…lo está discriminando…no te das cuenta?!!!”
Para mi esposo yo era una intransigente, y estaba
exagerando…una vez más…el tema quedó allí…no volví a toparme con el hombre en
cuestión…pero ya casi al final del curso me enteré de cómo había terminado todo
aquella tarde….cuando la clase acabó, el señor, que al parecer era quien
administraba el uso de la piscina, se acercó a Miss X y le indicó que Caetano
no debía estar allí…le recordó que había un horario para niños especiales…Miss
X, sin pensarlo dos veces le dijo al hombre lo que ni siquiera yo me había
atrevido a decir: “Lo que Ud. está queriendo hacer con ese niño se llama DISCRIMINACIÓN”…Miss
X tuvo los cojones que nos habían faltado tanto a Eduardo como a mí…paró en
seco las intenciones discriminatorias del hombre, y gracias a ella no volvimos
a tener problema alguno con el sujeto en cuestión durante el verano…y Caetano
pudo terminar su curso de natación en ese horario…
Las personas que discriminan suelen tener toda una
serie de explicaciones y argumentos que justifican la discriminación…si los
escuchas…como a ese hombre de la natación, a simple vista puede parecer que
sinceramente hacen lo que hacen con buena intención…pero no es así…sean
conscientes o no de lo que están haciendo…están discriminando…
Pero hay ocasiones en que la discriminación se
esconde tras cosas más cotidianas…o se da en formas más sutiles…
Como por ejemplo cuando alguien cercano a nuestra
familia o a veces alguien de nuestra misma familia invita a Almudena a alguna
actividad, y no invitan a Caetano…
La primera vez que sucedió una cosa así, estábamos
en un almuerzo familiar…ya casi terminando el almuerzo, uno de los tíos de los
chicos invitó a Almudena a ir a un centro comercial con sus primos, y luego a
comer…delante de Caetano…la invitación solo era para Almu…
Me cogió fría y nada preparada…no sabía qué decir…me
ponía en un compromiso pues Almu que estaba allí presente quería ir obviamente…mi
esposo me dijo que le diera permiso, así que a regañadientes la dejé ir al
centro comercial…
Pero apenas Almu, sus tíos y primos hubieron salido
por la puerta del departamento me dí cuenta de mi gran error…volteé a ver a
Caetano…estaba corriendo y dando vueltas por la sala…no sé si se habría dado
cuenta, si se habría molestado por no salir junto a su hermana…si se habría
molestado porque no lo invitaran a él también…lo que sí sé es que no era justo…nada
justo…había sido dejado de lado…había sido discriminado…me sentí muy mal…Fue la
última vez que yo di un permiso así…la siguiente vez que invitaron a Almu a
salir, dejé muy en claro que no podía dar un permiso así, pues si Almudena iba,
Caetano también tenía el derecho de ir…y si no podían llevarlo, pues ninguno
iba y punto…
Ha pasado varias veces…invitan a Almu delante de
Caetano…no nos dicen que la invitación es para Cai también…o para que nos
juntemos las familias…y cuando yo he manifestado mi molestia por ello, cuando
he tratado de que entiendan que están discriminando a Cai, me han salido con el
argumento de que Almudena necesita su espacio…
…No dudo que sus intenciones sean buenas, pero uno
se puede equivocar aún con la mejor intención del mundo…Almudena tiene su
espacio…su colegio…sus amigas…y por lo demás yo soy la encargada de ver la
manera en que eso se dé…no los demás…Almudena no es una víctima, ni Caetano su victimario…no
es una prisionera ni Cai es su carcelero… y ella tiene que aprender a convivir,
compartir, incluir a su hermano en su vida…y no solo ella…su familia también
tiene que aprender a hacerlo… a ellos no les corresponde separarlos, ni hacer
diferencias entre ellos, les corresponde incluir a Cai en sus invitaciones… Yo
tengo un mellizo, y nunca, pero nunca a nadie de la familia se le ocurrió
invitar a uno pero no al otro…
Por otro lado, entiendo que seguro para ellos el
hecho de invitar a Cai implica hacerse de una responsabilidad demasiado grande
y que no pueden manejar…obviamente Cai no puede ir solo, sino que un adulto, su
padre o yo, o ambos, lo debe acompañar…entiendo que tal vez no tienen planeado
un paseo con tantas personas…pero hay que ser comprensivos, flexibles, pues se
trata de un miembro de la familia…qué problema habría en invitar a dos personas
más…quiero decir, a Cai con papá o mamá?...es cuestión de tener buena voluntad y
con cariño buscar soluciones, para integrar a Cai en este tipo de actividades…pues
es la familia de él también…
Según Wikipedia “…en su acepción más coloquial, el
término ´discriminación´se refiere al acto de hacer una distinción o
segregación que atenta contra la igualdad”. Entonces…por lo que a mí y a Wikipedia
respecta, si alguien invita a Almudena a alguna actividad y no a Caetano, esa
persona está discriminando…y si de por sí eso es terrible, es más terrible si
lo hacen delante de Caetano…él no entiende lo que es la discriminación…no por
el momento…pero algún día entenderá la situación, y se sentirá mal por ello…además,
lo que sí entiende muy bien Cai es que a su hermanita la invitan y a él no…hay
muchas cosas que pueden pasar por la cabeza de Caetano…cosas que no sabemos a
ciencia cierta porque no las puede expresar…tal vez él pueda pensar: “hey…espérenme…
yo también quiero ir”…él va creciendo, y su capacidad de comprensión también…tal
vez este tipo de cosas puedan molestarlo, y no puede expresar su molestia…
Y duele…duele muchísimo cuando estas cosas pasan…Cai
tiene sentimientos…ve, escucha y va entendiendo cada día más…tiene una mente
más compleja de lo que todos piensan…yo lo sé bien…soy su madre…yo no puedo
permitir este tipo de trato diferencial, ni de un profesor de natación, ni de
la familia…mucho menos de parte de la familia…
Nos matamos tanto pidiendo inclusión en todos los
ámbitos…inclusión social, inclusión educativa…pero definitivamente tengo muy en
claro que la inclusión empieza en casa…y mis hijos son iguales, tienen los
mismos derechos, y deben ser tratados de la misma manera, con respeto y
consideración…
Las madres de niños con discapacidad, cualquiera que
sea ésta, debemos estar alertas, saber reconocer la discriminación cuando se
nos presenta…como ya dije antes puede estar disfrazada…puede ser intencionada o
no…pero segregar es discriminar…no nos sirve de nada quedarnos callados para no
ofender a nadie…para no quedar mal…nuestra primera y más importante
responsabilidad es defender a nuestros hijos…defender sus derechos… no ganar un
concurso de popularidad…o evitar pleitos con amigos o familiares…a la sociedad
y a la familia hay que educarlas…se necesita que las personas en general abran
sus mentes y sus corazones, que aprendan a ser tolerantes, que aprendan a
incluir…pues sí es posible…este mundo es para todos…y todos somos iguales…
© 2015 Verónica Esparza Paz. Todos los derechos reservados.
lunes, 9 de febrero de 2015
EL NIÑO DEL PISO DE ABAJO
Cuando Almu nació, Eduardo y yo vivíamos en San
Borja…en el último piso de un pequeño edificio…era un sitio tranquilo…pero esa
tranquilidad se quebraba todas las tardes a la misma hora…justo en el momento
en que yo ponía a Almu a hacer la siesta, empezaba el problema…desde el patio
del piso de abajo se escuchaba a un niño dando unos gritos agudos e
intermitentes…la cosa podía prolongarse por más o menos una hora…y además de
hacerme sumamente difícil la labor de hacer dormir a Almudena los gritos de ese
niño me ponían los nervios de punta y me taladraban el tímpano…
A veces me asomaba por la ventana tratando de ver al
niño…pero no lograba ver más que sus piernas, pues había un toldo que no me
dejaba ver más…lo veía moverse sin descanso…dar pequeños saltitos emitiendo
gritos guturales…no hablaba nada…por los sonidos que emitía una podía darse
cuenta de si se sentía bien, o si estaba pasando por un mal día…a veces su mamá
lo llamaba por su nombre…le daba indicaciones…era evidente que algo pasaba con
él…aunque no sabía exactamente qué era…
Una tarde en que estaba especialmente cansada…el
niño empezó a gritar…cada vez más fuerte…no paraba…realmente era
insoportable…ya estaba harta…era suficiente…es que la madre no se daba cuenta
de que los gritos de su hijo se escuchaban por todo el edificio?...es que no se
daba cuenta de cuán intolerable era todo?
Indignada y furiosa, abrí la ventana de mi departamento que daba al
patio donde estaban ellos y grité con todas mis fuerzas: “Por favor…silencioooo!!!...no puedo hacer
dormir a mi bebé!!!”…y acto seguido cerré la ventana con fuerza…se hizo un
silencio…y así fue desde ese momento en adelante…ya no se escucharon más los
gritos del niño…a veces lo escuchábamos a lo lejos…pero nunca más se escucharon
los gritos en el patio…fin del problema…
En ese momento yo no lo sabía…pero el niño del piso
de abajo tenía autismo…
Ahora que han pasado los años…la vida tan sabia
siempre me da una gran lección…ahora es Cai el niño que corre sin parar, que
salta, que a veces da gritos ensordecedores, y yo soy esa mamá…tratando de
tranquilizarlo…dándole indicaciones…nerviosa si los gritos ocurren delante de otros…teniendo
miedo de que se desencadene una crisis en cualquier momento…teniendo miedo de
importunar a los vecinos…teniendo miedo de la mirada inquisidora y prejuiciosa
de la gente…yo soy esa mamá que seguramente estaba tan cansada…que seguramente
necesitaba a gritos un descanso…un hombro en donde apoyarse…un oído dispuesto a
escucharla…una amiga solidaria y comprensiva con quien desfogar la marea
revuelta que llevaba adentro…
No recuerdo el nombre del niño del piso de abajo…por
más que he querido no puedo recordarlo…pero pienso en él a diario...me siento
tan mal de haber reaccionado así…si pudiera regresar en el tiempo me acercaría
a la puerta de la señora…le pediría disculpas…le hablaría de Caetano…trataría
de hacerme su amiga…le contaría tantas cosas…la escucharía…y sobretodo…le daría
al niño del piso de abajo un abrazo y un beso llenos de inmensa ternura…llenos
de cariño y comprensión…llenos de paciencia y amor…entre sus gritos, sus
aleteos, sus pequeños saltos…
El mismo beso y abrazo que le doy a Caetano cada vez
que se acerca a mí…y me deja acercarme a él…
martes, 25 de noviembre de 2014
EL CAMINO HACIA TU VOZ (SEGUNDA PARTE)
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| Foto: Renzo Babilonia |
Para
Caetano y su voz interior…
Cuando Cai comenzó a decir sus primeras palabras, a
principios de este año, estaba tan contenta…mis sueños se estaban realizando…ya
no lloraría por las noches imaginando como sería el sonido de la voz de Cai…pues
ahora podía escucharlo día a día al pronunciar algunas palabritas…pero entonces
me di cuenta de que no era el final del camino sino tan sólo el principio de un
recorrido largo, muy trabajoso y arduo hacia la comunicación…hacia lograr que
Cai expresara su mundo interior a través de las palabras…
Muchas veces leí sobre niños con autismo que al
empezar a hablar progresaban rápidamente, en poco tiempo estaban hablando
frases, con una dicción clara…me imaginaba que eso pasaría con Cai…pero el
proceso de aprendizaje ha sido y continúa siendo lento, cada palabra nueva que
Cai aprende e internaliza es todo un logro…
La pronunciación correcta de las palabras, la
emisión correcta de sonidos es todo un reto…y es que Cai aprende algo con mucho
esfuerzo, pero luego retrocede, como si se hubiera olvidado, y hay que volver a
trabajar sobre ello…o a veces generaliza lo aprendido…al principio decía todo
con la letra T…luego aprendió a usar la P…pero entonces decía todo con la P, y
había que volver a trabajar con la T…o de repente lograba decir la M…y me decía
MAMÁ…pero luego se olvidaba y volvía a decirme TATÁ…
Se hizo evidente también que Cai tenía problemas de
comprensión grandes, y problemas para internalizar una palabra con su
significado…se confunde para pedir las cosas…por ejemplo, quiere galletas, y le
cuesta recordar la palabra…entonces comienza a decirme de todo…JUGO, MAMÁ, PAN,
ETC…hasta que se acuerda de la palabra GALLETA…además los pedidos debían ser
espontáneos…pedir algo sin que se le instigue a ello…
Hemos avanzado mucho…desde trabajar órdenes
sencillas, pedidos, emisiones vocálicas, onomatopeyas, ahora estamos entrando
en el tema del vocabulario receptivo…todo de a pocos…a veces muy lento…pero
definitivamente hemos progresado…noto un cambio en Cai…se nota que su nivel de
comprensión ha mejorado… y definitivamente trata de hacerse entender cuando
quiere algo…se acerca y te lo pide…claro, como ya dije a veces me dice muchas
palabras hasta que acierta con la adecuada….pero definitivamente trata de
comunicarse…
No solamente es Melissa la que trabaja con Cai, sino
que yo tengo que repasar y reforzar lo aprendido en la terapia…y para mí no ha
sido nada fácil…sentarse a hacer alguna actividad en la mesa con Cai a veces
puede ser todo un reto…las cosas se pueden tornar complicadas…y es que Cai a
veces se enoja porque no tiene ganas de sentarse a hacer nada en ese momento,
sino que prefiere seguir en lo que estaba…y como tiene poca tolerancia a la
frustración, pues se enoja…y para él en ese momento todo se vale, desde darle
una bofetada a mamá, hasta jalarme los pelos literalmente hasta el piso, con
tal de que no lo fastidie con mi actividad…claramente una actitud de escape…y
ante eso, no me queda más que hilar muy fino…con mucha paciencia…si me enojo y
lo mando a tiempo fuera, él gana…se sale con la suya…así que hay que seguir,
redirigir la conducta, sin enojarse, con calma…y por supuesto en la medida de
lo posible con una gran sonrisa y muy buen ánimo…a menos que los dientes de CAi
estén clavados hasta el fondo en mi brazo y definitivamente en mi alma…no es nada
fácil…pues no soy la Madre Teresa de Calcuta…y a veces Cai puede sacar de quicio
hasta a un santo…pero la cuestión es no aflojar…seguir…como el aguante de Cai
es mínimo, trabajar por períodos cortos de tiempo…pero seguir…momento a
momento, día a día, mes a mes…constantemente, perseverantemente…un día me puedo
poner muy triste porque las cosas salieron mal…pero luego otro día salen muy
bien…así es…
…Ha sido y es un emocionante camino el que hemos
avanzado desde aquellos sueños en los que sentía la vocecita de Cai y me
preguntaba si algún día la escucharía de verdad…y seguiremos avanzando por el
sendero que nos lleva poco a poco hacia la voz de Caetano…es tan hermoso cada
vez que Cai me persigue por toda la casa diciéndome “Tatá” (mamá) mientras me
jala para que le dé lo que quiere…es tan hermoso escucharlo decirme todas las
palabras que sabe hasta que dá con la que necesita…es tan hermoso cuando me
pide “tatatito”…y termino con la espalda quebrada llevándolo como caballito por
toda la casa…y cuando me dice “oa” (hola) ó “au” (chau) y me dá un besito en la
mejilla…son pequeños y a la vez inmensos milagros que me iluminan el día…y
alimentan mis esperanzas…
Cada nuevo sonido, cada nueva palabra, cada nuevo
logro renuevan mis fuerzas, e iluminan este camino que a veces se puede tornar
oscuro…hay una luz delante de nosotros…hay un futuro hermoso para Cai, para
toda la familia… y voy tras esa luz de la mano de mi hijo... con el corazón
agradecido, anhelante, con la alegría inmensa de verlo progresar día a día…
martes, 16 de septiembre de 2014
EL CAMINO HACIA TU VOZ (1ra PARTE)
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| Foto: Renzo Babilonia |
Para Caetano y su voz interior…
Una de las
cosas más difíciles de afrontar cuando tienes un hijo con autismo es la
posibilidad de que nunca vaya a hablar…para mí fue algo muy angustiante ver que
los años pasaban y mi hijo no hablaba nada…solía tener sueños…en ellos Cai me
decía “mamá”…me hablaba frases enteras…y yo me maravillaba, mi corazón latía de
emoción, me sentía tan feliz…pero luego despertaba, muy triste porque todo
había sido un sueño…a lo largo de los años Eduardo y yo habíamos sido testigos
de algunas palabritas que el gordo decía muy de vez en cuando…así que sabíamos
que podía articular palabras…yo me aferraba al recuerdo de ellas para decirme a
mí misma que mi hijo podía aprender a hablar…pero pasaba el tiempo y Cai no
aprendía…no había forma...
El problema
es que Caetano no quería hablar…o tal vez sentía que no podía…o las dos cosas
juntas…tal vez no sentía la necesidad de hacerlo…no le veía el sentido a tanto
esfuerzo…el hecho es que estaba ante un niño completamente negado a producir
sonidos…
Recuerdo
claramente una discusión con Cai en la cocina…Cai quería ver un video en la
computadora, y yo harta de que no hablara le dije…”sabes qué?...tú puedes
hablar, pero no quieres…si quieres ver el video me lo vas a tener que pedir…DÍ
VIDEOOOOO!!!”… Caetano reaccionó con una furia tremenda, agarró la computadora
y la levantó en el aire…casi la tira al piso…inmediatamente después hizo un
berrinche fuertísimo… estaba evidentemente molesto y frustrado ante mi
exigencia…y así era siempre que le pedía hablar…incluso un día ante mi
insistencia en que hablara, sencillamente me dijo que NO con la cabeza… el
mensaje era claro: Cai no quería hablar…
A fines del
2013 empezaba yo a perder las esperanzas… Cai ya tenía 5 años cumplidos y no
hablaba…además había empezado a tener fuertes rabietas cuando se frustraba o
enojaba…a veces jalaba el pelo, mordía, daba patadas…el tiempo se
agotaba…decidimos buscar la mejor terapia de lenguaje en Lima, y es así como
terminamos llevándolo donde una terapista de CPAL (Centro Peruano de Audición,
Lenguaje y Aprendizaje) un centro muy prestigioso en cuando a terapia de
lenguaje… cuando estuve frente a ella, le dije a la terapista que Cai era muy
inteligente, que sabía muchas cosas, que era rebelde, y muchas veces se hacía
el que no entendía ni escuchaba nada… pero que era todo lo contrario…le conté
de las palabras que le habíamos oído decir a través de los años…le dije que yo
todavía tenía esperanzas en lograr que Cai hablase…mis palabras encontraron
oídos sordos en ella… me terminó diciendo que yo tenía a un niño imaginario en
mi cabeza… este fue su diagnóstico: Cai
era un niño con muy poca habilidad comunicativa, muy poco organizado, no
demostraba mayores habilidades cognitivas, ni verbales… la especialista
recomendó la implementación inmediata de PECS (sistema de comunicación basado
en el intercambio de tarjetas), además de una evaluación cognitiva a futuro…el
caso es que me dijeron que si Cai no hablaba es porque seguramente no se
producían los procesos mentales necesarios para que se diera el habla…me
dijeron que el uso del PECS no iba a estorbar una posible aparición del habla,
al contrario… y que si el habla estaba para darse eso iba a suceder de todos
modos…
Pero yo
sabía dentro de mí que todo era un gran error…sabía que Cai no hablaba porque
no quería…que en cuanto empezara con el sistema PECS ya no iba a hacer el menor
esfuerzo para hablar…sabía que debía entender que las palabras son importantes
para conseguir las cosas que quiere, para comunicarse, y que no debía perder
contacto con el mundo de los sonidos y palabras… pero dentro de mí dudaba…yo no
había logrado nada en tantos años…y si era cierto lo que ella decía?... ya no
sabía qué pensar…
Mis
predicciones resultaron ciertas…en cuanto empezó la terapia de lenguaje y
empezaron a enseñarle a pedir las cosas con tarjetas, Cai dejó de decir las
poquitas palabras que de vez en cuando le sacábamos casi a fuerza…ante mis
ojos, la posibilidad de que Cai hablara se iba desvaneciendo…mi esposo y yo
peleábamos constantemente, pues él confiaba en el trabajo de la terapista…y yo
no…yo sabía que no era el camino…pero no veía claramente por dónde ir…empezaba
a sentir que ninguna terapista iba a creer en Cai, a leguas un caso ya prácticamente
perdido en cuanto a obtención del habla por su avanzada edad…yo misma ya no me
quería hacer ilusiones…me decía a mí misma que debía aceptar la posibilidad de
que nunca lo lograra…pero no estaba preparada…me rebelaba ante la idea…tenía
que hacer algo….pero QUÉ?
Harta de
lidiar con una terapista y una terapia en las que yo no creía…dejé en manos de
mi esposo el trabajo de llevar a Cai a la consulta…me sentía muy triste…harta
de luchar…Una tarde, mi esposo llegó de recoger a Cai…tenía el rostro muy
serio…me contó que la terapista le había dicho que para ella CAI NUNCA IBA A
HABLAR…era demasiado…no estaba dispuesta a tirar la toalla tan
fácilmente…finalmente esa frase tan dura y lapidaria hacia el potencial y futuro
de mi hijo me dio la fuerza necesaria…ella nunca creyó en Cai…nunca creyó que
mi hijo pudiera alguna vez hablar…decidí cambiar de terapista…mi esposo me
secundó…finalmente me daba la razón…no era el camino…
De nuevo
andábamos a tientas en la oscuridad…no sabíamos qué hacer… lo único que
teníamos en claro era que no teníamos tiempo que perder…había que encontrar a
la especialista adecuada, pero no conocíamos ninguna terapista a quién acudir…y
tampoco confiábamos ya en ninguna… mis noches eran desasosegadas…angustiantes…no
podía dormir… cómo ayudar a Cai?... una noche sintiéndome desesperada, tiré al
tacho todo mi agnosticismo y le rogué a Dios…le pedí por la sangre de su hijo
derramada en la cruz que me ayudara…le pedí por mi hijo con lágrimas en los
ojos… me sentía sola…tenía miedo… no recuerdo nunca haber rezado con tanta
fuerza y fervor…
Yo estaba
muy cansada…y la verdad es que estaba tan harta de todo…del autismo, de las
terapias, ya no creía en nada ni en nadie…por esos días había cerrado mis oídos
y mi corazón a todo lo que fuera autismo…no quería hablar con nadie del
trastorno de mi hijo… no quería conocer a ninguna mamá que tuviera un niño con
autismo… ya no…necesitaba salir corriendo…huir de todo eso…Cai iba a terapia
ABA en las tardes…yo lo dejaba y me iba muy rápido, pues no quería conocer a
ninguna otra mamá, ni hablar de nada…así que me iba siempre a tomar un café, a
leer, y regresaba sólo a recoger a Cai…
Me había
olvidado de mi conversación con Dios…pero evidentemente él no se había olvidado
de mí…una tarde, yo no tenía ni un céntimo extra para el bendito café, así que
me tuve que quedar a esperar a que Cai terminara su terapia… en eso llegó una
mamá…ya nos conocíamos… yo estaba especialmente huraña esa tarde, decidida a no
hablar, a no soltar prenda… cruzamos algunas palabras, y yo me refugié en mi
crucigrama… mientras yo trataba de completarlo…su hijito empezó a trepárseme
encima… la mamá se disculpó… a mí la verdad me dio mucha gracia ver al pequeñín
saltar encima de mí y luego seguir haciéndolo en el sofá…y me tuve que
rendir…dejé mi crucigrama a un lado, sonreí ante las travesuras del niño, y
empecé a hablar con su mamá… aún reticente…aún midiendo mis palabras…sin
abrirme más que lo estrictamente necesario…
En mitad de
nuestra conversación, llegó una segunda mamá… nunca me voy a olvidar la
impresión que me causó… era muy bonita, pero había algo de tristeza y cansancio
en su mirada…en su rostro, en su voz, en sus gestos podías ver a una persona
que había sufrido mucho…que ya no creía en nada…supongo que me impactó mucho
porque me ví reflejada en ella como si estuviera parada frente a un espejo…
A su lado
estaba su hija…una adolescente de unos 12 años, con autismo…alta, delgada, con
unos ojos grandes y hermosos…y una mirada muy dulce y tranquila…apenas nos
presentaron, la niña se sentó a mi lado, y sorpresivamente recostó su cara
sobre mi hombro…la mamá se disculpó inquieta…pero yo no estaba molesta…sino
todo lo contrario…volteé a mirar a la niña…me emocionó tanto su ternura, su
mirada inocente…pasé la mano por sus cabellos…era lo que necesitaba para
terminar de abrir mi corazón…
Esa tarde
terminé contando todo lo que me pasaba con Cai…justo poco antes que Cai saliera
de la terapia, la mamá de la niña me cuenta de una terapista de lenguaje
buenísima que trataba a su hija y a muchos otros niños con autismo…aunque la
lógica me indicaba que lo más seguro era que fuera tan sólo una terapista más y
que contactarla iba a ser una pérdida de tiempo, terminé pidiéndole desesperada
a la mamá que me contactara con ella…Caetano había terminado su sesión así que
me fui a la volada con él…a los pocos días recibí una llamada de ella…me daba
los datos de la terapista…
Fué así como
Melissa llegó a nuestras vidas…a mediados de diciembre del 2013… nunca me voy a
olvidar nuestro primer encuentro …Melissa y yo empezamos a hablar… le conté
todo sobre Caetano…le dije que para mí era muy importante que Cai sintiera la
imperiosa necesidad de hablar…que no había otra forma…para mi sorpresa ella me
dijo que estaba totalmente de acuerdo…y coincidimos en muchas opiniones en
aquella primera reunión…nunca me solicitó ninguna prueba cognitiva para Cai…no
me pidió resultados de evaluaciones anteriores…no asumió nada a priori respecto
a Cai…no lo miró con prejuicios…había encontrado a la terapista adecuada…
Y así fue
que Melissa empezó a trabajar con Cai… los comienzos no fueron nada fáciles…
Cai seguía negándose a hablar…detrás de la puerta yo los escuchaba… escuchaba
la voz firme y determinante de ella…a veces escuchaba a Caetano llorar… y en
esos momentos me entraban dudas… sería la terapista adecuada?... y si de nuevo
me había equivocado?... y si no funcionaba la terapia y se perdía más
tiempo?... y así sesión tras sesión... volvía a preguntarme “y si Cai nunca
llega a hablar?”
Llegó la
Navidad, y luego el Año Nuevo…y todo seguía igual…hasta que un día a principios
de febrero, en medio de una sesión, Melissa me llamó…me senté sin saber qué
esperar…y en ese momento, escuché a Caetano decir su primera palabra:
“GA-LLE-TAAA”… lo había dicho claro y fuerte…y no fue una sola vez…sino que la
dijo muchas veces… sucedió un viernes…y durante el fin de semana Cai dijo
algunas otras palabras más…si quería algo le nombrábamos lo que quería y él
repetía la palabra… “palitos”, ‘pan”, “papitas”, “pipo” (libro) …esos sonidos
saliendo de la boca de Cai eran tan preciados y hermosos…no se pueden imaginar
la emoción y la alegría que sentí…había soñado tanto con ese momento…no lo
podía creer… tenía miedo de ilusionarme…tenía miedo de que todo fuera un sueño
breve, que de repente tan fugazmente como Cai había comenzado a hablar se
negara un día a hacerlo de nuevo…tenía miedo que todo terminara…pero no fue
así… Cai siguió aprendiendo…lentamente…arduamente… eran sólo palabras, todavía
estaba muy lejos de formular oraciones y comunicarse con ellas…pero poco a poco
iniciaba el camino hacia el habla, el lenguaje, la comprensión y la
comunicación... el camino hacia su propia voz…
Cuando
pienso en todo esto no me queda más que concluir que fue un milagro…un hermoso
regalo de una fuerza superior…llámenlo Dios, llámenlo Providencia… sin duda
tuve que ver yo en algo, pues nunca me rendí, y siempre estuve buscando la
forma…pero definitivamente creo que mis oraciones fueron escuchadas y
respondidas…encontraron un eco en una existencia superior…se me escarapela el
cuerpo de sólo pensar que tal vez si yo no me hubiese quedado sin dinero para refugiarme
en un café aquella tarde en que llevé a Cai a su terapia, si no me hubiera
cruzado con aquella mamá, tal vez otra sería la historia…tal vez mi hijo nunca
hubiera empezado a hablar…
A
propósito…vi a aquella mamá una vez más…y después no la vi más en la
terapia…todavía Cai no había comenzado a hablar, así que nunca se enteró…nunca
le pude contar…nunca le pude agradecer…gracias a ella, y fundamentalmente
gracias a la labor ardua, constante y persistente de Melissa, que día a día
multiplica el milagro…gracias a ambas recibí y recibo todos los días el regalo
más maravilloso que puede haber…escuchar la voz de Caetano…su hermosa, única y
maravillosa voz…
Y esto es
sólo el comienzo de un largo camino por recorrer… un camino donde todo es
posible… es sólo cuestión de seguir trabajando con Cai…pues los milagros se
dan, pero no llegan sólos…son fruto de la persistencia, el trabajo arduo y
sobretodo, de la fé sin límites…
NUNDA PIERDAN
LA FE… todo es posible…
lunes, 21 de julio de 2014
ALMUDENA Y EL MUNDO REAL
En mis escritos muchas veces he hablado sobre el mundo
de Caetano, mi hijo menor diagnosticado con autismo…pero hasta ahora no he
hablado mucho sobre el mundo de Almudena, su hermanita mayor…
Y es que Almudena también tiene su mundo…un
maravilloso mundo lleno de personajes que han cobrado vida en su increíble
imaginación…hasta convertirse en compañeros de vida y de juegos no sólo de
Almu, sino de toda la familia…sus peluches son parte de esta familia…son
nuestros hijos adoptivos…
Primero vino Emiliano…es un pequeño cachorro de
rinoceronte…sus padres lo dejaron en nuestra casa para que nosotros lo
criáramos…su papá se llama Hermes (sí…el de la empresa de seguridad)…y tiene un
problema de descontrol de la ira…por eso constantemente tiene que ir a la
consulta de un psicólogo que busca ayudarlo a controlarse cuando se enfada…está
casado con Hermelinda, una rinoceronte hembra terriblemente controladora, con
una voz de pito capaz de sacar de quicio hasta a un santo…todo el tiempo quiere
que Hermes la acompañe a la ópera, o al teatro…a cosas culturales…y Hermes
reniega, resopla, y trata de escaparse de sus garras…en cuanto a Emiliano…él es
el eterno bebé…a pesar de que Almu ha crecido, Emilianito sigue chiquitito…
Luego vino Quesito…un Basset Hound…su nombre
completo es Quesito Rida…Quesito es el patriarca de los muñecos…además ejerce
como doctor, y tiene su consulta privada…él es quien da consejos cuando alguien
de la familia se enferma…a pesar de que al parecer Quesito es la voz de la
cordura y una especie de Pepe Grillo que le habla siempre a nuestras
conciencias, en realidad tiene un oscuro secreto…su hermano gemelo Pascual,
quien es el alter ego de Quesito…el mal…resulta que cuando eran unos cachorritos,
Pascual se las arregló primero para despojarlo de la tetita de su mamá…y luego
vino la usurpación del nombre…pues originalmente Quesito era el que debió
llamarse Pascual (historia enreverada y sumamente compleja que a veces creo que
sólo la entiende Quesito)…así que a partir de ese momento, Quesito nunca le
perdonó todo eso, y muchas otras maldades más a Pascual, y hasta ahora vive
traumatizado odiando a su hermano gemelo…y hablándole a todo el que quiera
escucharlo sobre lo malo que es (muchas veces hemos llegado a pensar que todo
esto es un invento de la febril imaginación de Quesito y que en realidad
Pascual es más bueno que el pan)…
Quesito está casado con Anita…una perrita con muy
mal carácter, y que cuida a sus cachorros como si fuera una leona…muy
sobreprotectora…y juntos han llegado a tener muchos cachorritos…más de los que
la economía de Quesito puede mantener…así que nuestro querido Basset Hound
tiene que cachuelearse en lo que puede…el pobre para todo el día nervioso y
neurótico…
Los cachorritos…que son muchos…más de una veintena,
cada uno con su nombre y plaquita propia, tienen un archienemigo: Stanley Cobra…una malvada cobra que
constantemente los persigue para meterlos a su máquina “disolvedora” de
cachorros, para luego comérselos en una riquísima sopa a la minuta…y como los
cachorros son pequeños pero no cojudos, siempre se juntan y arman algún plan
para darle su merecido a la cobra, hacerla morder el polvo de la derrota, y
ahuyentarla para que no vuelva a perseguirlos…
Ese es el mundo de Almu…con el que ella y nosotros
hemos convivido desde hace tiempo, y en el que somos muy felices…
Hace poco la profesora de Almudena se sentó conmigo
a conversar…estaba preocupada…tenía miedo de que Almu con el tiempo fuera a
tener problemas con todo este mundo que tiene en su cabecita…me dijo que para
ella, Almudena debía vivir más en el MUNDO REAL…en la realidad…yo le pedí que
me especificara en qué consistía para ella vivir más en la realidad…no supo
contestarme…la realidad, pues señora…la realidad…
La miré, sonreí…le dije que a mi parecer no era malo
tener todo un mundo en la imaginación…sino todo lo contrario…que ese mundo la
ayudaba a convivir con los avatares de tener un hermanito con autismo en casa,
con todas las situaciones difíciles que eso podría conllevar a diario…le dije
que Almudena tenía una imaginación muy fértil, que había sido así desde
chiquita…que a nosotros nos gustaba que fuera así…que era una artista…que tenía
el arte dentro de ella…
La maestra coincidió conmigo en que su imaginación
era prodigiosa, y en su arte innato…ella la veía a futuro como una persona que
se iba a dedicar a la pintura, o al teatro, o carreras afines…pero seguía
preocupada…que pasaba si no lograba discernir entre la realidad y la fantasía?…que
pasaba si tomaba ese maravilloso mundo imaginario como un lugar donde
esconderse y protegerse del mundo, en vez de afrontarlo tal y cómo es?...la
realidad de nuevo…la realidad…
Le dije que ella podía distinguir entre la realidad
y la fantasía…y que estaba segura que con el tiempo y los años Almudena iba a
madurar y a dejar a sus amigos imaginarios de lado para entrar más en ese mundo
real, del que tanto me hablaba…le dije que era un proceso y de que yo estaba
pendiente de que Almu no confundiera las cosas en su mente…estaba también el
tema de la socialización…a Almu le costaba socializar y manejar los códigos
sociales, ser más segura de sí, aprender a defenderse cuando la fastidiaban…le
dije a la profesora que estaba al tanto de todo eso…y de que siempre hablaba
con Almu, tratando de enseñarle a entender este mundo y a convivir con él sin
perder su mundo interno, y siempre diciéndole una y otra vez lo especial y
única que es ella…
Me quedé pensando en las palabras de la profesora…sería
que Almu confundía las cosas?…que no podía separar la realidad de su
imaginación?...apenas pude hablé con Almu al respecto…le pregunté: Almu, entiendes que Emiliano, Quesito y los
otros muñecos tienen vida en tu imaginación, pero que en la vida real son
peluches con los que jugamos, les damos vida y creamos situaciones?...mi
pregunta fue un choque para ella…me dijo indignada: “NO SON PELUCHES!!!...SÍ
EXISTEN!!!...y luego se puso a llorar…primero me preocupé pues al parecer en
verdad confundía las cosas…luego me sentí tan mal…qué derecho tenía yo de
invadir y romper de esa manera todo el hermoso mundo que había en su
mente?...cómo la pude traicionar de esa manera?...yo, su mamá, la primera que
habla de lo única y especial que ella es, la que se siente tan orgullosa de su
imaginación?...cómo podía hacerle eso?...cómo podía dejarme llevar por las
presiones del colegio?...era yo la encargada de hacerla entrar así de golpe y
porrazo en la realidad?..al fin y al cabo, cuál era la prisa?...por qué
Almudena tenía que ser como los otros niños?...por qué no podía tener su propio
mundo?...no es acaso el mundo real un sitio a veces inhóspito y difícil?...no
tenemos todos derecho a escaparnos a donde nos dé la gana cuando nos dé la
gana? Cuál es la diferencia entre Almu y
yo?...Cuando yo era pequeña me pasaba horas jugando en el columpio de la casa
mientras sostenía amenas conversaciones con mi perrito imaginario…y ahora que
soy adulta me refugio escribiendo un blog…es el lugar adonde escapo cuando no
puedo más con todo esto…Almu escapa a Rinolandia, la tierra de Emiliano, o inventa
alguna historia fantástica mientras juega con sus muñecos…y en ese mundo es
feliz…
Mientras pensaba en todo esto, Almu se me acercó y
me dijo ya más calmada: “si sé que son
muñecos…sí sé que todo es un juego…es que no me gusta que me lo digan…a veces el
mundo real es muy aburrido, y me gusta poder escaparme a otros mundos cuando yo
quiero”…
Entonces el asunto quedó zanjado…nunca más me iba a
meter a cuestionar el mundo de Almu…pues tiene todo el legítimo derecho a
refugiarse allí una y mil veces…por el tiempo que ella quiera, por los años que
ella quiera…y tiene derecho pensar o decir que todo es real…porque ella así lo
ha decidido…y nadie tiene por qué pisotearle su mundo personal…
La gente como Almu siempre va a fluctuar entre los
dos mundos…lo real y lo imaginario…nunca van a dejar de “escapar”… aprenden a
vivir en ambos ámbitos…Si no fuera por gente como Almu, este mundo no tendría
inventores, ni escritores, ni creadores de historietas, ni compositores, ni
músicos, ni artistas en general…este mundo sería el reino de lo concreto, donde
nada puede ser distinto de lo que es, de lo que vemos…una jungla donde lo único
que importa es sobrevivir…donde no hay tiempo ni espacio para soñar y hacer tus
sueños realidad…donde si eres distinto debes adaptarte al resto…adaptarte o ser
discriminado…
No te preocupes Almu…Emiliano existe…Quesito
existe…Rinolandia existe …los cachorros y la cobra existen…y que nadie se
atreva (ni siquiera yo) a decirte lo contrario…
jueves, 17 de julio de 2014
PADRES DE NIÑOS CON AUTISMO
![]() |
| Foto: www.autismo.pe |
Personalmente pienso que sean cuales sean las circunstancias
en el hogar, el cuidado de los hijos debe estar repartido…no sólo es tarea de
la madre…el padre tiene que aportar…con más razón si uno de los hijos tiene
autismo…en ese caso, es mucho más necesario que haya presencia del padre…
Cuando la madre tiene que dejar de trabajar para cuidar al
niño, se vuelve todo complicado…como muchas veces pasa, el resultado es una
madre estresada, totalmente entregada al cuidado del niño, y hasta se podría
decir desde fuera que es una madre “obsesionada”con el hijo…es entonces cuando
el padre tiene que ser un apoyo…no basta con decir “yo trabajo y te traigo el
dinero para la casa”…no basta…pues se necesita que seas un compañero, un soporte
emocional para tu pareja…pues criar a un niño con autismo u otro tipo de
trastornos o discapacidades no es labor fácil…desgasta….
Cómo padre, estás dando todo lo que podrías dar?...te has
preguntado alguna vez dónde estabas tú cuando tu hijo aprendió a comer solo,
cuando aprendió a colorear, cuando aprendió a ir al baño, cuando aprendió a
decir su primera palabra?...te tomas el tiempo para hacer las tareas con tus
hijos, para ir con ellos a pasear un momento en el día, para contarles un
cuento antes de dormir y besarlos en la frente al acostarlos?...te tomas el
tiempo para enseñarles el mundo, los colores, las cosas, con calma y
paciencia?...cuando llegas temprano a casa qué haces?...dejas todo para estar
con tus hijos, o comienzas a hacer llamadas por el celular, o a ver tu facebook,
o a dedicarte a tus cosas personales?...le has preguntado alguna vez a tu
esposa al final del día cómo se siente?...te acercas a ella para escucharla,
abrazarla y confortarla?
Piensa…reflexiona…todo lo dicho anteriormente no es sólo
labor de la madre…el padre también tiene que dar de sí mismo…deben ser dos
educando…dos criando…
La vida pasa muy rápido…los hijos crecen a un ritmo
vertiginoso…nadie te va a devolver esos momentos perdidos con ellos…
De hecho que hay padres que sí se dan este tiempo…pero mi
reflexión es muy válida en un entorno tan machista como el nuestro…para los que
han respondido que NO a todas mis preguntas…despierten…es hora de apoyar a sus
parejas…nunca es tarde para cambiar…es un hecho que muchas parejas que tienen
hijos con discapacidad terminan separándose…que ni tú ni tu esposa o pareja
sean una estadística más…
Nunca es tarde para empezar a hacer las cosas bien…
(21 de mayo, 2014)
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